Actualmente, MASK-air cuenta con 75.000 usuarios en 35 países. Ecuador es uno de los cuatro países de América Latina que disponen de esta aplicación.
¿Cómo evolucionan los síntomas del asma y la rinitis alérgica frente a los tratamientos y los cambios ambientales? MASK-air busca responder a esta pregunta a través de una aplicación móvil que permite a los usuarios registrar y monitorear sus síntomas, generando información útil para comprender mejor estas enfermedades y contribuir a las consultas médicas. La aplicación fue presentada oficialmente en Ecuador con el impulso de la Universidad Espíritu Santo (UEES).
La herramienta fue desarrollada por un equipo internacional de especialistas en alergología e investigación liderado por el profesor Jean Bousquet, con Peercode a cargo de su desarrollo tecnológico. En la universidad, el proyecto cuenta con la participación de Iván Chérrez, alergólogo e investigador que ha liderado estudios relacionados con la calidad del aire en Samborondón.
“Para los usuarios, permite llevar un registro organizado de sus síntomas y observar cómo evolucionan en relación con el tratamiento y las condiciones ambientales. Esta información puede facilitar conversaciones más completas con sus médicos y ayudar a reconocer patrones de empeoramiento”, explicó Chérrez.
MASK-air forma parte de una iniciativa internacional de salud digital vinculada a las redes científicas ARIA y MACVIA. ARIA (Allergic Rhinitis and its Impact on Asthma) ha colaborado con la OMS durante más de 20 años cambiando el manejo del asma y la rinitis, pasando de considerarlas enfermedades independientes a abordarlas bajo el concepto de «una vía respiratoria, una enfermedad», mediante un enfoque basado en la evidencia científica.
“Esta es la primera guía sobre enfermedades crónicas en cuyo proceso de elaboración se ha incorporado una aplicación móvil, que además, abordará el cambio climático, la contaminación y la salud planetaria”, explicó Jean Bousquet.
¿Cómo funciona y cuáles son sus principales características?
La aplicación MASK-air está disponible gratuitamente para dispositivos Android y iOS, y permite a los usuarios:
Registrar diariamente la intensidad de sus síntomas respiratorios y alérgicos.
Llevar un seguimiento de la evolución de los síntomas y de su relación con el tratamiento.
Compartir los registros con profesionales de salud para facilitar el seguimiento clínico.
En el futuro, se prevé incorporar la consulta de información sobre la calidad del aire y la intensidad del polen, según la disponibilidad de datos ambientales.
Un aporte a la investigación científica
La utilidad de MASK-air va más allá del registro individual de síntomas. La información recopilada puede contribuir a la investigación sobre las enfermedades alérgicas y respiratorias, aportando datos para comprender mejor su evolución y su relación con factores ambientales.
En el ámbito local, la UEES incorporó en 2023 una estación de aerobiología para medir la concentración de polen y una estación KUNAK para monitorear la calidad del aire en Samborondón. Según los resultados iniciales reportados, la calidad del aire se situó, en promedio, en la categoría de «pobre». Entre los contaminantes atmosféricos identificados se encuentran el material particulado fino (PM2.5), el ozono, el dióxido de nitrógeno y el monóxido de carbono.
Esta infraestructura de monitoreo ambiental constituye una fuente de información que podría contribuir al desarrollo de futuras funcionalidades de MASK-air, orientadas a profundizar el análisis de la relación entre las condiciones ambientales y los síntomas respiratorios.
“Con los nuevos resultados podremos identificar las horas del día con mayores y menores niveles de contaminación, para elegir los momentos más adecuados para realizar actividad física al aire libre y evitar aquellos en los que la calidad del aire sea desfavorable”, añadió Chérrez.
Con el impulso de MASK-air en Ecuador, la UEES reafirma su compromiso con una investigación científica conectada con las necesidades de la sociedad, que contribuya a ampliar el conocimiento sobre las enfermedades respiratorias y a mejorar la calidad de vida de las personas.
La Universidad Espíritu Santo (UEES), inicia sus actividades académicas en el año 1994 como institución privada, autofinanciada y sin fines de lucro. Su espíritu de compromiso y constante innovación están presentes en la calidad del servicio que ofrece a su comunidad.